Fotolibros que hacen daño: PAIN

Tengo una crisis profunda, casi existencial. Un día me gusta lo moderno, al siguiente no. Siempre tenía el apoyo de Nicon Pepinos, pirotécnico en su esencia, que me servía de brújula. Ahora ni eso. Hemos vuelto a discutir, esta vez por un fotolibro.

El otro día me llamó para pedirme dinero. Se quería comprar un libro, pero no uno cualquiera. Estaba decidido a malgastar mis euros en “PAIN” de Toni Amengual. Además estaba como raro, encadenaba más palabras de lo habitual, con un vocabulario demasiado rico. Creo que ha estado leyendo a Fontcuberta y se le ha subido. Con lo saturado que ando yo de poses intelectualoides, la verdad es que no me lo tomé nada bien. ¿Qué me está pasando? ¿Qué nos está pasando? Paso a transcribiros el  acalorado diálogo que mantuvimos por teléfono:

Pepinos: Toni ha concebido una obra fruto de su actitud como activista fotográfico…

Canon: ¡Menuda pose artificial! Otro salvapatrias que viene a liberarnos de la opresiva sociedad

P: …que tanto le ha caracterizado a lo largo de los años. Hay trabajos previos suyos en los que se aprecia la gran carga de protesta que destilan sus poderosas imágenes, como en la mítica serie “Majorcan Jewellery”, un trabajo cargado de un refinadísimo humor que aborda la esencia del turismo.

C: ¡Pero si son fotitos de souvenires en actitud completamente bochornosa, inmoral e indecente, es decir, un fiel reflejo de su concepción completamente vacía de la fotografía!

Foto de la serie Majorcan Jewellery (Toni Amengual)

P: ¡Para nada! Por ejemplo, recuerda la imagen de los conejitos amorosos. ¿A qué van muchos de los que visitan Mallorca? ¿A visitar bellos parajes? ¡Qué bestial epítome! Y ahora, genialmente, pone su primer libro a caballo entre el conceptualismo y el documentalismo.

C: Dios quiera que no ose sacar a la luz ninguno más.

P: PAIN aborda la situación de crisis vivida en España en los últimos años.

C: Tratar la crisis, tema reiterativo y manido con el que nos bombardean continuamente desde todos los ángulos, en lugar de hacer algo por el bienestar de este país, tan necesitado de teología y geometría.

P: Además, el formato del libro es muy poderoso. Utiliza en el lomo los colores de la bandera de España y el plegado japonés para impedir que las fotos puedan ser vistas a no ser que se rasguen las páginas. Es decir, al hojear en primera instancia el libro sólo se ven páginas rojas y amarillas, ni una sola imagen más.

C: Eso sí que es un acierto, porque cuando se le queden 400 ejemplares sin vender en el garaje verás como les da salida a la puerta de los estadios donde juegue la selección, por 1€ el paquete de 5. Sí, sí… Me apuesto lo que quieras que cuando ya has visto las imágenes  te das cuenta de que es mucho más práctico tener páginas rojas y amarillas sobre las cuales apuntar la lista de la compra.

El autor mallorquín ha elegido los colores de la bandera de España para el lomo de su libro.

P: ¡Es que esto es lo mejor! Para poder acceder a las imágenes tenemos que utilizar algún objeto afilado, como por ejemplo un cuchillo, con el fin de rasgar las hojas y poder acceder a las fotografías. ¡Hieres el libro y dentro aparece aún más dolooor!

C:  Qué sutil metáfora la de acuchillar la bandera de España y sacar el libro un 12 de octubre, a menos de un mes del 9-N. Semejante aberración de libro e incitación a la violencia sólo puede provenir de una mente atormentada por la incapacidad de expresar nada mediante las fotografías que realiza, convirtiendo todo en un lamentable espectáculo pseudointelectual que a pocos nos logra engañar a estas alturas.

P: Pues yo creo que el libro nos sumerge en una profunda reflexión acerca del concepto de identidad nacional y el sufrimiento colectivo por la situación de crisis. Yo respeto mucho la decisión del autor de no exponer las fotos abiertamente, aunque es una pena no poder disfrutarlas de primeras, con ese lenguaje tan personal y actual.

C: Que parece ser que no sabe hacer otra cosa que tirar con el flash a tope, contrastarlas mucho y desaturarlas, da igual lo que fotografíe. El cuento me suena…

P: Créeme, son muy poderosas. Retratan las caras de sufrimiento de los ciudadanos del Estado Español y están hechas ¡con un móvil! hace muy pocos años. Este tío va para grande.

C: Mientras hablábamos he localizado el vídeo que le han hecho los de Have a nice book. ¿Sabes? A ellos les pasa como a mí, no les interesan ni lo más mínimo las fotografías. Se entretienen mucho jugando con el cuchillo pero luego muestran las fotos de pasada. Esos se lo han pasado mejor incluso que nosotros haciendo el Have a nice boob de Pigs.

P: Pues yo quiero comprarle el libro a Toni. Espero de esa manera contribuir al alzamiento de su carrera profesional.

C: Pues no te voy a dejar la pasta. Así tendrá que seguir mendigando entrevistas en prestigiosos blogs como Foto321.com y respondiendo a preguntas sobre técnica fotográfica, la cual parece no sólo desconocer sino además ningunear con aire altivo.

P: ¡Yo quiero su libro!

C: Te presto el dinero con una condición… que me dejes ensartarlo con el cuchillo,  para mayor disfrute personal.

P: ¡Qué dolor! Vale, pero déjame saborearlo y despedirme de él un par de días.

Si al menos te regalaran el cuchillo...

El cuchillo no va de regalo…

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  1. No me parece una idea nada acertada la verdad, eso de tener que reventar un libro para poder ver las fotos y más a mi que se me da fatal la papiroflexia y que cuando hablo una carta el resultado es un rompecabezas.. pues como que no oiga… pero bueno ha valido para una entrada en cienojetes ¿no? 😀

    • De eso se trata. Además, uno se pregunta si toda esa parafernalia del plegado japonés y similar no es una forma de añadir algo de interés a un libro que sólo por las fotografías no lo tendría. Es mero ornamento que no aporta nada.

    • Me da que algo de eso que dices hay y entiendo que pondrán instrucciones, si no me huelo que cuando algún cliente lleguen a casa alguno pensará que es fallo de guillotina en la imprenta 🙂 y volverá a que se lo cambien, la explicación en atención al cliente puede ser surrealista 🙂

  2. poiuer

    la idea está original para verla en vimeo y ya está. el tío ni siquiera está vendiendo fotos, está vendiendo un libro que hay que cortar.

  3. Mira… de algo ha servido el artículo, me acabo de enterar lo que es el “plegado japonés”, no lo conocía.

    En cuanto a la obra en sí, me parece marketing… pero no entro a valorarla, porque no he visto las fotos, que es de lo que se trata, se presente como se presente publicada la obra.

    Me queda una reflexión… si compro el libro y soy un torpe, porque tengo derecho a serlo ¿verdad?, y se me rompen una o varias hojas por donde no deben … ¿me devolverán el dinero? ¿me darán al menos otro ejemplar para intentarlo de nuevo?

  4. Javi García

    Hola! No conozco a ese autor o fotógrafo, la verdad, y tampoco creo que acabe comprando ese libro porque a mí me gustan más otros 100 tipos de fotografía antes que la que debe de haber en ese libro… Pero reconozco que el título está genial!
    Utilizar sólo el “pain” de “Spain” sobre la bandera… Un aplauso!
    Y gracias por lo del plegado japonés. No lo conocía! 🙂

  5. Txema

    Jo… cómo ha caido el nivel de los comentaristas… No se enteran de nada Toni…
    Chicos, que bien reflejais la fauna fotografica del pais con ese dialogo imposible!

    • Jo, Txema … tienes más razón que un santo; pero te quedas corto, toda la fauna, autores incluidos… algunos incluso publican libros con fotos ¡hechas con un móvil! … y yo gastándome la pasta en cristalitos obsesionado por la nitidez y el viñeteo cuando lo que tenía que haber comprado era un aifon de esos.

      Que no tengo remedio y no me entero… algún día espabilaré.

  6. bloque bloque

    lo del cuchillo, el plegado japones, guay no? Pero y las fotos? una m***da seguro. Solo he visto un par por la red, pero esta claro que tanta parafernalia no puede ser nada mas que para disimular un trabajo mediocre. Los libros de los FOTOGRAFOS que admiro, no usan tantas idioteces como presentación, como mucho su nombre sobre una foto.

  7. Pepe Ros

    Esto es un ejemplo clarito de que la fotografía ya no es fotografía. Ahora la fotografía se tiene que condimentar con chorradas varias, esto es lo que se enseña ahora en las escuelas de fotografía. El fotógrafo ya no se basta con hacer buenas fotos, sino que tiene que dar un “sentido” a su trabajo, la decostrucción de la fotografía. Cualquier cosa vale si se le da sentido con parafernalia, ya no vale realizar un libro con la mejor impresión o positivar en el mejor papel o que las obras posean calidad técnica. Y lo que riza el rizo es que un fotógrafo español, edite su libro y su web en inglés. Pensará el iluso que es más internacional. Yo cuando veo una web de un fotógrafo español en inglés la cierro inmediatamente. Ponedme un ejemplo de un fotógrafo inglés que tenga una web en español o en otro idioma.

    • Yo matizaría alguna cosa.
      La fotografía sigue siendo fotografía, y lo será siempre. No se debe generalizar y porque algunos vendedores de humo hagan mucho ruido y consigan que todo el mundo los conozca, no tiene sentido identificar a toda la fotografía con su trabajo.
      Coincido en lo de el ruido y la parafernalia, en discursos vanos y grandilocuentes. En las ruedas de prensa de algunas exposiciones he oído frases que debería enmarcar o publicar en un libro, sería un superventas.
      En cuanto a lo del idioma, lo de que un inglés tenga la web en español, no tiene sentido, pero tener una web en inglés ayuda a la difusión. Lo mejor, una web bilingue.

    • Terry

      Es curioso, lo mismo hacen los 330 millones de personas que hablan ingles cuando abrén una pagina en español

  8. Este artículo en relación a esta obra me ha dado bastante para reflexionar y llegar a conclusiones. Ha coincidido en el tiempo además, con una serie de charlas y ponencias con fotógrafos de prestigio con un buen bagaje, que estos días estamos desarrollando en Denbora con nuestra quincena fotográfica bianual… y salió el tema por otro trabajo, pero es aplicable a este también.

    Hablamos de fotografía. Hablamos de lo grande que es esta disciplina artística y sus temáticas. Y cómo no vale una misma cámara para todos los campos que puede contar la luz y lo que ilumina.
    Fotografía es captar luz y mostrarla… por tanto una cámara fotográfica puede ser una caja de galletas de cartón opaco, con un agujerito en un extremo y papel fotosensible al otro… o bien, lo último de lo último de calidad suprema en cristalitos, sensor retroiluminado… de miles de euros de valor. Ambas opciones nos mostrarán el resultado de captar luz, está claro que resultados bien diferentes, pero fotografía al fin y al cabo. Fotografía es contar una historia… y hay infinitas historias y clases de historias.

    A partir de aquí, qué cámara es la ideal para contar tal o cual historia, es la fuente real del debate, a mi parecer.

    Una cámara de medio formato, (más una de formato completo) da unos resultados espectaculares en cuanto a resolución, perspectivas muy naturales… pero se hace demasiado engorrosa para transportar y usar fuera de un estudio, en condiciones, digamos “dinámicas”. Creo que todos asumimos que en cuanto a “calidad” de imagen, no hay cámara mejor que una Hasselblad (o similar) con unas ópticas en consonancia, pero la mayor parte de los fotógrafos, ya sean aficionados o profesionales, no llevamos a cuestas estos equipos ni afrontamos los altos presupuestos necesarios para hacerse con estos equipos.

    Y si estamos dispuestos a “conformarnos” con equipos inferiores, como Réflex de 35 mm. es porque entendemos que el fin último de esta disciplina es contar cosas, es decir, lo importante es lo que cuenta una imagen, por encima de la calidad con la que lo cuente. Y llegando al extremo, aunque sea con una cámara estenopeica, la cuestión será poder contar la historia que no interesa con la luz propia de la misma.

    La conclusión de esta reflexión, es que cada tipo de fotografía (cada tipo de historia que queremos contar) tiene un modelo o clase de cámara que nos permite hacerlo mejor que con otros modelos.

    Si no tengo unas buenas lentes de aproximación no podré contar las historias minúsculas de ese mundo que es la fotografía macro. Si no tengo una lente angular, no podré contar determinados paisajes… Si no dispongo de un “hide” con un buen tele difícilmente podré contar los hábitos de animales libres.

    Quizás, la cámara del teléfono móvil nos aporta camuflaje y nos permite un tipo de fotografía social que sería imposible con una “ostentosa y visible” réflex, que delata rápidamente nuestras intenciones y altera el estado original de las personas que van a ser fotografiadas… quizás perdiendo la esencia buscada.

    Yo no dudo que este fotógrafo sepa todo lo que tiene que saber de técnica, de composición, de equipos… y quizás su inquietud por contar las historias que a él le llenan y emocionan, le han derivado a utilizar un teléfono móvil como herramienta imprescindible.

    Otra cosa bien distinta es que “su inquietud” sea la mía o la de muchos otros… además de la valoración a su obra.

    Yo, como apasionado de la fotografía, reconozco como fotos de valor aquellas que además de lo que cuentan sea bueno, me lo cuenten muy bien… con calidad. Me temo que un móvil no lo aportará. Toda la demás parafernalia de plegado japonés o cualquier otro efectismo, la verdad, me sobra; yo disfruto viendo buena fotografía.

    Pero esto es mi opinión… que no vale más que la de cualquiera.

  9. FE de errata:
    “Y llegando al extremo, aunque sea con una cámara estenopeica, la cuestión será poder contar la historia que NOS interesa con la luz propia de la misma.”

  10. He visto el libro y he sentido que es amor al primer picotazo. Un buen artista nos regala una obra excepcional. ¡Joderrrrr si es buena! Su mensaje de calidad transmite emociones y está fuera del alcance de lo que la mediocridad que hoy día inunda el mundo de la fotografía y el arte que aburre a las ovejas. ¡Joderrrrr si es buena! La obra nos presenta una turbadora idea que nos desconcierta e impacta… SI SI SI ¡Joderrrrr si es buena! Ese impacto nos desequilibra y nos noquea. ¡Joderrrrr si es buena! Dentro de unos años se hablará de este libro en los círculos más escogidos.

  11. Valerio

    Enhorabuena a Toni que es indudable que ha trabajado y eso ya merece todo mi respeto. Lo que no me convence nada de este trabajo es que la idea entera es mérito del estudio de diseño que contrató, que ha ganado ya varios premios con este libro más importantes que PHE en el campo del diseño y por supuesto se premia al estudio ya que el client es el fotógrafo. Por lo tanto, joder. Me cuesta entrar a valorar esto.

  12. Pingback: La fotografía contemporánea me deprime | Cienojetes

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