La Fábrica de talentos fotográficos

Hay que reconocer que el nombre está bien escogido: La Fábrica. Ya está bien de esos fotógrafos autoproclamados artistas, de ese aire romántico que se le atribuye a la creación. La cultura y el arte no se crean, se fabrican, por supuesto.

Puede chocar al principio, porque hablar de la cultura como si se fabricara es llamativo, hasta que recuerdas que también se les llama industrias culturales. Y menos mal, oye, porque dejar las riendas a esa panda de iluminados que se denominan “autores” sería peligroso. Es necesario que intervenga gente con cabeza, con experiencia en cuestiones económicas, para asegurar que el circuito de la cultura sigue generando beneficios. Al menos para los que rodean a los autores, que no hay tantas perricas para todos y además los artistas cobran en ego, ya se sabe.

Por eso La Fábrica es un referente, una empresa seria que no se anda con tontadas en el mundo de la fotografía. Para perder dinero ya están los fotógrafos que se autopublican libros o esas editoriales pequeñas que pagan por el stand de las ferias más de lo que luego se llevan de beneficio. Es verdad que cada uno es phree de hacer cosas anómalas, pero La Fábrica está aquí principalmente para vender sus libros.

A ver, no hay que negar que les gusta un poco el pampaneo y llevarse bien con la gente (como dicen ellos mismos en la página de su Fundación Contemporánea, hacer networking). Por eso les sacan un Photobolsillo a casi todos los colectivos y a los autores estratégicamente elegidos, hay que llevarse bien. Pero eso es calderilla, eso son costes de representación, gastos protocolarios que cualquier empresa debe tener. Una inversión bien hecha, sin duda. Y acaban de celebrar que han llegado a los 100 fanzines de esa colección, eso es un alarde de educación, qué duda cabe.

100 números llenos de antologías y profecías

Pero La Fábrica no está aquí sólo para vender libros, también para organizar festivales de referencia como PhotoEspaña, porque los eventos nacionales de altura relacionados con la fotografía es mucho mejor que los organicen empresas privadas, para que sean rentables a su manera. Las instituciones públicas podrían caer en el error de querer difundir la cultura así, sin más, lo cual implicaría un aumento de la sensibilidad y el buen gusto entre los ciudadanos, pero un gasto inadmisible de euros en algo que no genera retorno económico inmediato. ¡Estamos para esas!

En ciertos circuitos se les ha acusado a los de La Fábrica de que son muy conservadores en lo que a fotografía se refiere, de que esconden los libros raros en su librería y sólo ponen a la vista los comerciales. A esa gente se le debe haber olvidado ya lo que perpetraron los de P2P hace unos años en el Fernán Gómez, armados con chinchetas y fotocopias. Que dicha exposición estuviera en el marco de PhotoEspaña demostró que La Fábrica se arriesga. Y además lo han vuelto a demostrar recientemente. Sin duda es un salto al vacío apostar por autores sin apenas trayectoria conocida a la hora de editar un libro, pero ellos no se cortan. Pío Cabanillas, exministro de Aznar y con un largo etcétera de cargos en organismos públicos y en empresas privadas importantes, no es un referente fotográfico. No lo era hasta ahora, porque La Fábrica le ha publicado recientemente “Gea”, un libro de fotografía de paisajes que es tan posmoderno que rompe todos los esquemas contemporáneos.

No la busques en tu Windows, sólo la encontrarás en el libro (Foto de Pío Cabanillas)

Un trabajo conceptual, un reflejo de los tiempos de renovación espiritual que abordamos, mucho más profundo de lo que parece, no son sólo fondos de pantalla para el ordenador. Estábamos hasta las narices de esos fotógrafos muertos de hambre que sólo tienen para sacarse un billete de autobús interurbano e irse a fotografiar a la periferia y a los polígonos. Por fin llega un tipo pudiente que se puede recorrer 16 países y enseñarnos la naturaleza como sólo pueden contemplarla los tipos con pasta. Para ver escombros no me hace falta comprarme un libro de fotografía, ya puedo asomarme a la ventana. Pero lo que nos trae Pío gracias a La Fábrica es un mundo reconfortante, en el que se aprecia claramente que el cambio climático no ha causado estrago alguno y el mundo puede seguir siendo algo maravilloso. Y además en un formato de libro como Dios manda, bien taschen, digo tocho, de los que visten una mesa del café, no como esos fotolibros modernetes que no abultan más que un sello y no hay forma de lucirlos.

Este libro se vende solo. No sólo vende, sino que además le muestra el camino a seguir a todos los fotógrafos que estén en formación o que quieran formarse. Hay que desaprender lo aprendido, la fotografía contemporánea, como este blog, está a punto de desaparecer. Olvidaos de esas fotos que sólo les gustan a los modernos pero que no os darán de comer. Entrad en el circuito de las industrias culturales, convertíos en materia prima para que La Fábrica siga produciendo talentos. Danzad al ritmo de la música que la gente quiere escuchar, ya está bien de improvisar. Ojo de Pez ya no existe, Ricky Dávila se acaba de abrir cuenta en Facebook, a Cienojetes le quedan dos días… Las señales están claras.

Anuncios

  1. yoyi koda

    COMO SIEMPRE, BUENO! jaja, y yo soy un fotografo de “autor” chileno, pero sin castas…!

  2. Mikel

    Como siempre geniales. Una pena que lo dejéis, este blog es totalmente necesario; ¿cómo vamos a entender el andamiaje conceptual que sustenta hoy a la fotografía? en cualquier caso gracias por los ratos de risas (y de pensar, por qué no).

  3. Jose luis Abalo

    De lo mejor que os he leído. Y también, de lo mas descorazonador.

  4. volksgrenadier

    Cuando abandonáis el cinismo y la ironía y es ponéis serios y apocalípticos resultáis poco creíbles y perdéis muchos enteros.

    Los signos de decadencia y agotamiento del Mandarinato Fotográfico no son menos evidentes que los de aquellos que lo critican.

  5. pues ricky

    A ver, que yo he montado el facebook para trincar la pasta al personal con el verkami de Los Cuadernos de Remo. Alguna debilidad hay que tener y la mía son los euretes. Juro bajo esta higuera que cuando trinque la pasta (si pillo) echo la persiana y a correr. Ahora, que si vosotros tiráis la toalla, entonces no prometo nada.

  6. SeraEnOctubre

    Tenéis un problema. La insistencia en querer ser vitriólicos y politicamente correctos (en las formas) a la vez trae como consecuencia que ya no se sabe cuándo habláis a favor y cuándo en contra de algo. El GPS ha perdido las coordenadas y ya no sabéis dónde esta el Norte. Dejad de vacilar al personal e iros de una santa vez.

    • mikelmuruzabal

      Pues no me parece tan difícil diferenciar cuando van en serio y cuando no! no sé, igual el problema lo tienes tú (con todo el respeto eh?). A mi me parece muy bien toda esta ironía, sobre todo porque los fotógrafos solemos tomarnos demasiado en serio.

    • SeraEnOctubre

      Sí, tengo problema en tomarme en serio a esta parejita de enfants terribles que se meten con todo lo que huela a fotografía cuando ellos no han hecho una decente en toda su vida.

    • Pues… perdona, opino lo mismo que mikelmuruzabal. Yo no sé lo que han hecho, pero si reconozco que he aprendido mucho leyendo sus artículos… y ojalá pueda seguir haciéndolo.

  7. Olivia

    Qué palo les todavía a algunos que las empresas privadas, se dediquen a vender cebollas o libros de fotografía, ganen dinero con sus lícitas actividades empresariales. Acaso las subvenciones públicas son la única garantía de que la cultura pueda mantener su pureza inmaculada?

    Este país está secuestrado por el populismo.

  8. lordein

    Sería incluso gracioso si no fuera por lo que representan y son… empresas privadas que reciben dinero público para intereses propios : http://www.lafabrica.com/es/subvenciones/

    Se entiende lo complicado de entrar “a saco” … aunque la verdad, se lo merecen.

    Yo cuando me hablan de La Fabrica, me acuerdo de todos aquellos fotografos, hoy muchos muertos… que los ponían a parir… tristemente el tiempo les ha dado la razón.

  9. Pintiparao

    Siento si importuno a muchos que intentan comer del arte ( no se si alguno pueda leer el irreverente blog de “los pijcos” ), pero el arte verdadero está un poco reñido con los doblones y con las subvenciones…Pío, Pío…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: