Los 7 pecados capitales en la fotografía: la soberbia

Querido Benito:

Aún recuerdo cuando te conocí. Desde parvulitos ya eras un triunfador y te gustaba que se notara. En el recreo ibas por delante de todos porque corrías más que nadie en el “pillao”. Cuando jugábamos a las canicas me limpiabas hasta las metálicas. Y cuando llegaron las partidas de billar y de Pang en la sala de videojuegos, invariablemente pagaba la próxima el que perdía: yo.

“…llegaron las partidas de billar y de Pang…”

Tu superioridad fotográfica se hizo patente muy pronto, incluso antes de que empezaras a hacer fotos. Siempre me ponías los cuernos con la mano en todas las fotos de los cumpleaños, esas en las que el flash resaltaba mi tez palida y sacaba mis ojos rojos, dándome aspecto de vampiro pubertoso. Era nuestra adolescencia y a ti, Benito, te divertía enseñarme las tiras de fotomatón en las que te morreabas con las guapas del barrio; en una de esas apareció Pili, mi amor platónico desde 4º de EGB; y tú me dijiste: “¡Espabila, Pepinos!”

“…tiras de fotomatón en las que te morreabas con las guapas del barrio…”. Foto R. Sharp

Crecimos. Yo fui a FP y tú, al instituto. Luego yo empecé a trabajar en la marisquería, donde tantas copas de Moët&Chandon te serví a ti y a las bellas compañeras de facultad que te acompañaban. Fue allí donde celebraste tu 23º cumpleaños. Yo te regalé una preciosa Polaroid y desde ese día siempre has utilizado la fotografía para mostrar tu superioridad. Esa misma noche, y luego vinieron más, terminó con decenas de instantáneas del acto sexual que luego me enseñaste orgulloso para restregarme aún más tus conquistas.

Tu primera réflex fue digital; yo seguía disparando con la Zenit de mi padre. Aun así, como me dijiste que no tenías tiempo, no me importó estudiarme el manual de tu cámara para enseñarte a manejarla. Nunca me lo agradeciste, pero mi premio era verte así de feliz, disparando a ráfagas sin parar, mientras me decías: “Estás atrasado, el carrete ya no se lleva. ¡Espabila, Pepinos!”.

Llegaron aquellas escapadas fotográficas de los domingos en mi coche, acompañados únicamente por nuestros fieles trípodes, para inmortalizar paisajes que ya son eternos en mis recuerdos. Y nos dio por presentarnos a concursos de todo tipo: de fotografía nocturna, de fauna y flora, de viaje, de paisajes, de Semana Santa, de deportes, etc. Yo nunca ganaba nada y a ti por lo menos un premio al mes te caía. Poco a poco te fuiste creyendo bueno. Y me hablabas cada día con más prepotencia. “Estoy empezando a creer que he nacido para esto, que quizás sea un genio de la fotografía”, me decías mientras ponías el pecho palomo. Luego presidiste aquella asociación fotográfica del barrio en la que dabas cursos de iniciación a la fotografía digital. Sí, esa en la que a mí no me admitieron porque no daba la talla.

“…acompañados únicamente por nuestros fieles trípodes…”

Hace un par de años nuestros caminos fotográficos empezaron a separarse. Maldita la hora en que, como siempre en mi coche, se me ocurrió llevarte a la capital a conocer PhotoEspaña. En las exposiciones de las galerías, lo que llaman sección Off del festival, descubriste lo que podía pagarse por una sola foto. Y dijiste que querías cambiar y que no querías quedarte a mi nivel.

Lo siguiente ya te vino rodado. A los tres meses ganaste ese millonario premio de fotografía contemporánea (¿Pilar Citroen se llamaba?) y poco a poco llegó tu desprecio. Por más que te llamaba para quedar, aunque fuera sólo para media hora e invitarte a una caña, me decías que no podías, que estabas reunido con gente muy importante o que estabas madurando nuevas ideas. Cuando el desaliento más me invadía, un día contestaste al teléfono y me comentaste que no podías quedar porque te habías trasladado a vivir a la capital; Murcia se te quedaba pequeña.

Pasaron un par de años y un día vi tu foto en el periódico. Volvías a la ciudad que te vió nacer a dar una conferencia que llevaba por título “Fotografía y relaciones sociales. Lo fotográfico como elemento de cohesión entre individuos”. Asistí ilusionado, esperando que lo nuestro se retomara. Me costó reconocerte en el estrado, detrás de esa barba larga que te has dejado crecer. Andabas más tieso que un palo y pensé que tu pañuelo al cuello podía ocultar algún collarín cervical, pero luego comprobé que la rigidez se debía a tu porte altivo. El salón estaba lleno y la gente escuchaba atenta, pero si había alguien encantado de oirse ese eras tú. Después intenté acceder a ti, mas estabas rodeado de gente y no pude. Te saludé en la distancia y por un segundo me miraste por encima del hombro; empero súbitamente te giraste para hacerte un selfie en un espejo y te perdiste en la multitud de tus admiradores. Los días siguientes, te mandé varios wasaps proponiéndote vernos si estabas en Murcia, pero no hubo respuesta.

“Te diste la vuelta para hacerte un selfie en un espejo…” Foto S. Kubrick

Hace un tiempo quise recordarte como eras, entrando en tu Flickr. Ya sabes cómo disfrutaba viendo contigo tus preciosas imágenes de fotografía submarina. Pero habías borrado la galería. Encontré tu nueva web, en la que te autodefinías como nuevo artista visual. Sí; has pasado de sumergido a emergente.

Te escribo ahora este correo porque hace pocos días que me llegó uno tuyo en español y en inglés, informando que tenías un nuevo proyecto personal que culminaría en libro y exposición. Pero es que no sé bien de qué va eso del croissanding y estoy preocupado porque se me ha pasado por la cabeza que, si ahora estás pidiendo dinero, igual es porque la gente piensa que no tienes talento. ¿O es que estás sin un duro, Benito? ¡Muchacho, qué para eso están los amigos!

Bueno. Como no se cómo se hace el ingreso ni qué leches es eso del paypal, ¿por qué no quedamos, te doy las perras en mano y así de paso recordamos viejos tiempos y echamos unas risas?

Por favor, Benito; ya sé que estás liado pero contéstame al menos por aquí. Dime algo.

Tu amigo, Nicon Pepinos.

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  1. Benito

    Pepinos, cómo te va. Oye tío, perdona que no te haya contestado antes, es que estoy muy liado. Llego ahora mismo de PARIS de participar en una exposición sobre los diez MÁS Mejores Fotógrafos Emergentes de la Fotografía Contemporanea Española Actual Total. Mañana doy una conferencia en el Centro Nacional de Fotografía de Alcarrillas del Espejo. Me han invitado a unas jornadas sobre la Joven Fotografía Emergente Española Fotolibrera Actual Total y Contemporanea. Por cierto….el mes que viene ¿sabes? se presenta mi FOTOLIBRO titulado “Selfies de mí mismo delante de mis espejos que son míos”. Es un FOTOLIBRO muy importante en el que aparezco todo el rato de maneras muy chulis. Tengo toda la casa llena de espejos, por todas las paredes,..hasta en el techo y en el suelo… todo el piso es un espejo, así cuando por casualidad miro al suelo me veo también y parezco altísimo oye !! y me puedo ver todo yo, hasta el más recóndito trocito de piel…. Es chulo chulo. Puedes participar en el Croasanding a la Plancha, que mira; es que es muy interesante y ventajoso, por poco dinero además del libro, firmado y dedicado, puedes recibir una copia de 100 x 70 de uno de mis selfies con espejos a elegir… desde arriba, desde abajo, derecha, eizquierda… incluso por 500 pelucos tienes un selfie desde todo los angulos… se me ve en realieve y a 360 grados, una pasada. Solo por 500 euros y de 100 x 70 !! Si te apuntas a las recompensas de 1000 euracos además recibes el libro con un beso (mío, claro está) en la solapa.También te tengo que contar que me han seleccionado entre los 2 Fotógrafos Emegentes MAS importantes del siglo XXI (en lo que va de siglo, se entiende, pero que yo creo que no habrá mucha más chicha que cortar…), lo que pasa es que el otro soy yo también, que he disimulado y me he puesto un pseudónimo. Así que los selecionados comos Yo y Yo. Creo que nos van a dar una Medalla al Mérito Emergente. En fin, ya me lo decía tú: Benito, has nacido para ser alguien Importante en esto de la fotografía y del arte…….
    … Bueno, Pepinos, me alegro mucho de saber de ti…¿o sea que estás bien no? pues me alegro… ! cuando tenga otro ratillo te contaré más cosas… uy, no te imaginas el nuevo Proyeto Concetual en el que ando metido..es Genial, no te digo más…. te dejo que tengo que salir pitando para NY a un congreso de Emergencias en la Fotografía Española Contemporanea de la Buena, es un congreso para fotógrafos Geniales y Guapos. Adios.

    siempre, tu amigo Benito

  2. Eduardo

    El mundillo fotográfico contemporáneo español está lleno de Benitos…

  3. “has pasado de sumergido a emergente” Muy bueno! 🙂

  4. ¿Soberbia Vs rencor? ¿Rencor Vs soberbia? … qué mal rollo, los dos pierden.

  5. No diría yo ni rencor ni soberbia, esas son palabras mayores para hechos más contundentes, sobre todo la primera.

  6. Nicon Pepinos

    Nooo, no soy rencoroso. ¡Yo quiero recuperar mi amistad con Benito! Aunque a veces me sacudiera algún meque en la cepa de la oreja, no era mal tío. Lo que pasa es que su ego y su carácter le pierden. Benito, contéstame el wasap, anda.

  7. bloque bloque

    En este caso no soy capaz de reconocer la realidad del mundillo fotografico como en otros post.
    Yo vería mas natural que Pepinos destapara su rencor y su envidia con furia porque su amigo ha triunfado y el no, que tratara por todos los medios de desprestigiar el trabajo de Benito, quitarle valor y ridiculizarlo. Se dice que reconoce a alguien bueno porque todos los necios se conjuran contra él, y eso aquí en España se lleva a fuego. SI no “emerge” mas gente hoy en dia es quizas porque hay muchos tirando de los pies hacía abajo.

  8. La Niña de los Peines

    Tu historía me recuerda a sin, sin tener nada que ver a mi amistad recién perdida. Ella tocaba un clarinete imaginario. Cada vez que iba a su casa estaba ahí, la partitura, siempre abierta por el mismo lugar y las notas perdidas en el aire y el puto clarinete que no se dejaba ver. Sólo

    Yo era su escuchante, la acompañaba en sus narraciones de sus desdichas amorosas y teníamos interminables charlas y peripatéticas conversaciones de whassap que no conducían a nada. Yo era feliz, era escuchante y no tenía nada que replicar. E inventaba historias bonitas para no ver la fealdad de mi vida.
    Yo también hago fotos, y a veces selfis, muchos: me gusta ver el supuesto careto que ven los demás de mi, aunque eso es imposible.

    Hace unos meses enfermé. Terriblemente. Hasta tres veces mi corazón se paró. O incluso más.

    La eché mucho de menos, pero no apareció. No hubo mails, ni whassaps, ni llamadas, ni nada. Ella dice que si, pero las máquinas tienen la costumbre de registrar los hechos, yo no ví ni una huella de ella.

    Apareció para decirme que la dejé colgada…hija mía: si hasta hace poco no podía ni dar tres pasos…en fin

    La soberbia no es más que un concepto inventando. Sólo sé que a los escuchantes, también nos gustan que nos escuchen y a veces, necesitamos silencio, porque si no se está bien, todo lo demás sobra. Es terrible lo difícil que es entenderse a veces.

    Un profundo abrazo a Nikon Pepinos

    de la Niña de Los Peines.

  9. Manolo

    Que buen post. Enhorabuena.

  10. rarito

    Vosotros sí que sabéis llegar al corazón.. ay, el PANG !! :´)

  11. Muy bueno! A uno le carcome la envidia y al otro la soberbia lo endiosa.

  12. mqnfotos

    No aguantaría un Benito en mi vida!!

  13. Pingback: Aquí hay tema | Cienojetes

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