Roland Barthes y las fotografías recortables

Foto de William Klein con recorte sugerido

El otro día estuve en una conferencia de esas sobre fotografía de autor. Yo sabéis que soy más de la fotografía de alta calidad, pero hay que saber de todo para estar a la onda. Durante la presentación del fotógrafo por parte de una anciana que dijo ser catedrática de Historia del Arte (sabía tanto que la presentación duró más que la conferencia) hizo un par de referencias a un libro llamado “La cámara lúcida” de un tal Roland Barthes, un tipo que no era fotógrafo pero que escribió un texto que todo intelectual menciona de vez en cuando. Yo no me enteré mucho de lo que decía la presentadora sobre el libro (porque estaba tuiteando mientras tanto), pero me picó la curiosidad y me lo compré para tener algo de qué hablar en las conversaciones entre modernos.

La verdad es que cuando lo vi en la librería me alegré mucho, porque es un libro finito de pocas páginas y yo es que no tengo paciencia para leer mucho. Lleva fotos dentro, pero parecen fotocopias maluchas. No entiendo cómo se ponen tan pesados los repensadores de la fotografía con los fotolibros y el dichoso janemule, para luego alabar un libro con fotocopias.

El libro tiene cuatro conceptos básicos a los que le da un rollo que no veas. Que si algunas fotografías tienen un “no sé qué que qué sé yo” al que llama punctum, que si el resto están tomadas en un stadium (digo yo que habrá fotos tomadas en todos los sitios) y lo que más flipado me dejó: lo de las fotografías visitables y habitables. ¡Vaya tela con los calificativos! Al parecer las fotos visitables son esas que miras así como de reojillo, esas que te enseñan los fotógrafos emergentes sobre huertos urbanos y tú miras pensando “no sé por dónde cogerla”. Sin embargo, las fotografías habitables son aquellas que te tirarías horas mirando, como esos paisajes guapos llenos de colores, con su tratamiento por zonas y tal, de los que piensas “¡ahí tengo yo que ir a hacer fotos al amanecer, fijo!”. Lo de las fotografías habitables me parece un concepto impresionante, la verdad es que molaría que en el Flickr te dijeran que cada foto tuya tiene 500 vistas (los que solo visitan) y 40 okupas (la peña que la considera habitable). Igual lo meten en la próxima versión cuando lean mi post.

Pero yo a lo que voy. El tal Barthes se calentó la cabeza con lo de afotar, pero se le pasó por alto un tipo de categoría que para mí es la más evidente: las fotografías recortables. ¡Hombre, por Dios! Todo el mundo sabe que cuando estás mirando tus fotos en el laitrum siempre piensas “qué pena que se me haya colado este tío aquí”. Yo es lo que pienso al ver algunas fotos de William Klein. Me pasa con la del chaval de la pistola, que siempre me pregunto por qué no quitar al crio que está con esa cara de pasmao. Si aplicas el recorte que yo sugiero te queda una foto vertical que no veas, perfecta para decorarte un salón como con las fotacas esas que venden en el Ikea. O si no la otra que pongo aquí… una foto perfecta de una parejita si no fuera por el hombre ese que mira a cámara y encima está medio movido. ¡Estas son fotografías claramente recortables! Además, para respetar la terminología de Barthes le he puesto un recuadro a la foto en la que indico cómo recortarla siguiendo la línea de punctums.

La verdad es que, ahora que lo pienso, la idea de las fotos recortables ni siquiera es mía. Se lleva haciendo desde que existen las fotos en papel. Por ejemplo: que rompes con la novia, pues ahí tienes otro ejemplo perfecto de fotografía recortable.

En el fondo me ha molado esto de hacer reseñas literarias. Si me entero de otro libro de intelectuales os haré mi desertización sobre él.

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  1. Cienojetes, te lo has buscado: Susan Sontag, tiene dos libros delgaditos sin fotos, sólo letra, ni siquiera se puede aplicar un buen reencuadre, pero quitando palabras igual los haces más entendibles. Para mi el mejor autor el tal Mellado, que además tacha sin miramientos un montón de coses de no sé que páginas para acortar pasos y aliviar la presión al pobre lector. Recomendable al 100%.

  2. Eva Martínez

    Hay que ver todo lo que yo estoy aprendiendo!!…en serio; aún estoy digiriendo la segunda parte de ” mi primer visionado !Qué decepción! y ahora ésto. Así, sin pensarlo mucho, me gusta la “teoría de la linea de punctums”. De momento,es todo lo que puedo decir.

  3. Recortando por la línea de punctums podríamos obtener toda una revisión de todo nuestro archivo… gran idea pepinos y canon… mira que nunca lo había pillado yo tampoco pero ahora, buf! vaya con el barthos! ¡vaya idea!
    Voy a revisar todo lo que tengo por ahí en papel y a aplicarme… fijo que consigo algo desconcertante…

  4. Nacho Canon

    Me alegra mucho poder ilustraros con mi coocimiento recién adquirido. Es un honor para mí poder haceros mejores personas y fotógrafos, sois un público excelente y un ejemplo para la humanidad.

    Gracias por las sugerencias bicimann, me apunto lo de los libros de Susan Sontag. Espero que sean cortitos también. Si hubiera un resumen o un audio libro sería estupendo.

    Juanan, entiendo que no lo hubieras pillado antes. Es que el libro es muy enrevesado, pero yo creo que hemos dado la tecla por fin. Verás como tus fotos lo petan a partir de ahora.

  5. Andrés

    Parece que el señor Spottorno os está boicoteando. Ahora publica los martes en lugar de los lunes!

  6. Me apunto lo de la Sontag y el Barthes ese, pero yo si eso me espero que saquen hagan la peli. Y si es con el Willis repartiendo leña, mejor.

  7. Txikuelo

    Este blog si que tiene un punctum.

  8. +nch

    Disertizar suena a un desierto de tizas….. mejor disertamos y así lo llenamos de ideas.
    Es lo que hace Roland Barthes en “la cámara lúcida”.

  9. JuanManuel

    Mi mujer tiene inventada la typexfotografia: si alguien ya no le cae bien con un brochazo lo arregla; tiene algunas de cuando era joven que lo que hacía Stalin con los camaradas que caían en desgracia es una broma.
    Me alegra que pongas a W Klein, junto con M Parr son los dos tipos que más daño han hecho a la fotografía (igualito que pretty woman con la moda femenina versión quinceañera ). Si no os lo creéis preguntad a R. Cases (menudo pelotazo pasar del lobo congelado a las primarias de EEUU) o haced una encuesta entre el publico que viene aquí a Madrid al círculo de Bellas Artes.
    Acabo de descubrir vuestro blog y me lo estoy leyendo enterito. Yo creía que era raro porque en cuanto me da la vena y se me ocurre algo “artístico” suelto la cámara y espero a que se me pase. Gracias por vuestra terapia y por hacerme ver que no estoy solo.

  10. Pingback: Dándole al play | Cienojetes

  11. Jota

    Con las fotografías recortables además tienes el beneficio que de de una sola toma logras por el mismo precio y esfuerzo otras adicionales. Un recorte puede brindar un enfoque (o desenfoque) más clásico, si se quiere, respetándo las reglas y los otros recortes se transforman en fotos modernas, conceptuales, fotos que rompen (en el más literal sentido) con los cánones y los nikones establecidos.

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